B. Inot

Sídney, 2003

Caminamos juntos de vuelta. Se ha hecho tan tarde que el sol empieza a caer sobre los rascacielos, un brillo anaranjado reluce en la bahía. Nuestro encuentro se está alargando mucho más de lo habitual en estas circunstancias. Nos hemos tocado y lamido hasta el éxtasis en la playa, pero por algún motivo aún no nos hemos separado.