Polvo Nocturno

Versión de prueba

Siento como el picor abrasante del sol me golpea en los hombros. La camiseta se me pega al pecho. Una gota de sudor baja desde mi nuca y recorre el surco de mi espalda lentamente. Los granos de arena se cuelan entre mis dedos al avanzar por la duna. Huele a pino caliente, a resina que se expande en el aire espeso. Me detengo perplejo. Es alucinante.