La Alda: “Mis historias son más infinitas que esa concepción superficial que la sociedad tiene sobre mí”

Cuarto capítulo de las charlas especiales con autorxs emergentes LGTBIQ+ que hemos seleccionado con motivo de la celebración de los dos años de Un Cuarto Oscuro.

La Alda (Perú, 1996) es travesti, performer, comunicadora y editora. «La hija bastarda de Pedro Lemebel, Camila Sosa Villada, Germa Machuca y Giuseppe Campuzano». Entre el año 2022 y el 2023 publicó los fanzines narrativos «La marikona del pueblo» y Trakhaa pop. En 2024 reedita la segunda edición de ambos títulos, esta vez en formato de libro con la editorial independiente Alza el vuelo Ediciones, que ella misma dirige.


¿Cuándo empezaste a escribir?

A los diecisiete años, empecé a escribir intentos de canciones —con Lady Gaga y Marina & the Diamonds— en sintonía con mis audífonos. No conecté con mi escritura hasta que estuve en la universidad. Viajaba en bus desde la facultad hasta mi casa y viceversa. En ese entonces, era un chico gay atrapado en la calentura juvenil del 2014. También usaba un pequeño blog en WordPress llamado La soledad es mi pérgola, donde escribía crónicas, artículos y pensamientos, sentires que me revoloteaban entera.

¿Cuáles son los temas que te interesan en la escritura o qué tipo de historias son las que buscas contar?

Me mueve escribir historias sobre el travestismo, aquel linaje escarchado que me antecede; mis amigas; mis amores; esas verdades ocultas que guarda mi familia; el vacío por la ausencia paternal; la búsqueda del amor y la infinidad; la infancia como semilla para la revolución, y la oscura fantasía que involucra la ficción.

¿Cómo fue el camino para publicar tu primer libro?


Mi primer libro, La marikona del pueblo (@alzaelvuelo.ediciones), se publicó como un fanzine de narrativa poética en junio del 2022. Durante el proceso de materializarlo, tuve dudas por el presupuesto y el salto que significaba publicar algo tan personal como poderoso. En esa aventura, tuve el apoyo de Arturo Dávila (@lachamanatrans), mi exnovio que también es un escritor trans. Sin su motivación y soporte esta pieza no hubiese sido realidad.

Más de dos años después, en agosto del 2024, pude imprimir la segunda edición de mis dos primeras publicaciones, ahora en formato libro y con ISBN. El camino fue desafiante y duro, sobre todo por falta de dinero. Afortunadamente, tuve el apoyo de Arturo y distintas personas que colaboraron con una rifa proimpresión para alcanzar este sueño.

¿Cuál consideras que es el mayor obstáculo que tienes como escritor independiente?

Como escritora independiente que publica sus libros bajo su propio sello editorial, el mayor obstáculo de todos podría ser el económico. Considero que es algo que viene con la condescendencia y la subestimación que la gente siente por la escritura de una voz disidente que irrumpe en lo que conocemos como literatura. Esto se debe al limitado interés de las personas y la escasa exhibición de nuestras publicaciones en librerías. Es decir, no tenemos una presencia justa y genuina dentro de la industria del libro.

La Alda: dancing queen.

¿Hubo relación entre el hecho de que te lanzaras a escribir con el salir del armario? ¿Fueron paralelos, sucesivos o no tuvieron nada que ver uno del otro?

Un par de años después de reconocerme como homosexual, fui consciente de que era un chico que, poco a poco, abría las alas de su feminidad para comenzar a travestirla. Ya escribía acerca de mis aventuras y desamores. Pienso que la creación de «La marikona del pueblo» fue la consecuencia de habitar Písac (Cusco, Perú), un pueblo donde me atreví a ser la loca visiblemente profunda de aquel lugar que, pese a no pertenecerme, me regaló una verdad de la que no podía volver a escapar. Un año más tarde, decidí transformarme en esta travesti descarada que se desviste desde la palabra.

¿Crees que el hecho de ser un escritor LGBT represente una barrera para llegar a los lectores? ¿O al contrario?

Por una parte no porque, aunque no somos muches, la pluma travesti trans desobediente comienza a resonar en todo el territorio y más allá. Por otro lado, ser una escritora específicamente travesti reduce el potencial de mi escritura a nada más que la etiqueta de la transición, la identidad y el dolor. Y estoy segura que mis historias son más infinitas que esa concepción superficial que la sociedad tiene sobre mí.

¿Hay algún libro que tras terminar su lectura pensaste «tengo que escribir yo una historia? ¿Cuál fue ese que te motivó a escribir?

Sí, «Tesis sobre una domesticación» de Camila Sosa Villada. La acabo de leer por segunda vez y no dejo de asombrarme con las verdades y misterios que desata desde esa actriz que, por momentos parece ser la autora, y a la vez parte de su propia invención. Además, la considero una travesti magistral y desatada que no solo logró lo imposible en la literatura, sino que inspira la mutación de mi escritura, construyendo el personaje central de mi primera novela aún en creación.

¿Tienes algún comentario?

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Artículos Relacionados

Alex Miñarro: “A quienes nos juzgan lo que menos les importa es nuestra supervivencia”

"El Chemsex es un acto poético" es un fanzine de Alex Miñarro que intenta mostrar, a través de la poesía, lo que se mueve en las alcantarillas.

Amado Ademar: “La escritura me hizo salir como persona”

Amado Ademar (1989, Tlaxcala, México) es escritor, bordador y tejedor. Se ha preparado tanto en talleres de creación...

P.S. Brandon: “Después de mi primer beso no había un felices para siempre”

Abrimos el cuarto oscuro para P.S. Brandon (México, 1996), un escritor joven y entusiasta de las redes sociales,...

J.J. Jaimes: “Reescribamos paradigmas”

Te presentamos a J.J. Jaimes, habitante de Madrid. Autor que publica desde el anonimato a través de un...