«Rápido antes que alguien muera» de Fernando Delgado

Si alguna lectora o lector de esta reseña conociera a Ryan Murphy nos haría un gran favor persuadiéndole para que llame a Fernando Delgado (Santiago de Chile, 1983) y lo integre en su equipo. No solo oxigenaría sus tramas audiovisuales con un vendaval de mala leche divertidísima, aligeraría sus tics rococós para enarbolar un ritmo trepidante y reventaría de gusto al escuchar los diálogos que propone el escritor y guionista chileno. Es que, además, se encontraría con una (buena) temporada de «(South)American Horror Story» prácticamente hecha. Porque «Rápido antes que alguien muera» (Aurea Ediciones, 2024) es una descomunal historia, tan divertida como cruel, a medio camino de la novela negra y la novela de terror (terror social, se entiende, que es el que posibilita al miedo acampar en los huesos) y que dinamita aquella concepción que tenía Manuel Vázquez Montalbán sobre la literatura. El padre de Carvalho afirmaba que cualquier libro era «o bien la investigación de la violación de un tabú; en definitiva, de un delito, o bien una historia de amor». En «Rápido antes que alguien muera» hay delito y amor entrecruzados indisolublemente. Sexo, mentiras y cintas de vídeo. Y un escritor curtido en series de televisión, al que las referencias pop se le caen de las manos —diversión asegurada, pues—, capaz de mostrarnos el paisaje más crudo de las relaciones homosexuales superpuesto a la lucha de clases.

El dramatismo sentimental de Delgado te invade y te atraviesa como un compás de cuatro cuartos (no en vano, la novela está estructurada en cuatro capítulos) que podría haber compuesto su compatriota Ricardo Villalobos (dj que se nombra explícitamente en el libro). En el cóctel acanallado del segundo libro de Fernando Delgado —después de «La máscara de Zack Morris» (Aurea Ediciones, 2023)— confluyen videntes, psicoanalistas lacanianos, transexuales dueñas de discos, (des)amores maternos pasados de rosca y una pareja de homosexuales de las que se quedan rondando en tu cabeza mucho tiempo: Isaac Rivera y Max Beltrán. La trama, una suerte de investigación periodística en torno a un hecho luctuoso precipitada en una polifonía de voces (genial la incorporación del dramatis personae al inicio del libro), aúna una larga lista de momentos mordaces y corrosivos con una suerte de línea de bajos que acompaña toda la lectura por donde se cuelan las bocanadas del cambio político y social de Chile desde principios del siglo XXI hasta 2019.

En «Rápido antes que alguien muera» late la transgresión social de Bret Easton Ellis. Hay destrozos. Y muchos. Más allá de los físicos. Durante buena parte de sus páginas florecen los monólogos interiores dibujando protagonistas que parecen reírse de los estereotipos y clichés (deambular por los lugares comunes es la crítica más asumida de la novela negra) para obligarte a reflexionar con media sonrisa en el rostro y el regocijo más puñetero en el (bajo) vientre: «no es que a uno le gusten los hombres. El tema es que a uno le gusta que se lo metan por atrás. Ese es todo el rollo. Eso es lo tan indecible». También asoman la cabeza carambolas geniales —buscadas o no— en la construcción de algún personaje. Loreto Feliú, la amiga hetero incondicional que forma parte del elenco de muchas relaciones gays («tengo que hacer de mi amigo un hombre de bien. No sé muy bien qué significa eso, no tengo atados con que le gusten los gallos, solo quiero que se aprenda a controlar»), hace acto de presencia triunfal a bordo del Yaris de su padre escuchando a Ashlee Simpson. Buena parte de las sensaciones que despierta, todavía hoy (más de veinte años después), el «incidente Saturday Night Live» de la cantante y actriz norteamericana que padeció un playback desastroso debido a un error técnico, asoman en el lector en una suerte de mimetismo relacional portentoso.

Y para acabar de desmontar el castillo de tópicos asociado al «polar» («polar marica» sería una buena etiqueta para quienes necesitan suplir la necesidad de inventariar) de Fernando Delgado, el santiaguino decide articular «Rápido antes que alguien muera» intercambiando perspectivas narrativas, aportando documentos médicos, actas judiciales, fragmentos de textos embastados por algunos de sus personajes… Cargarse lo lineal para que tengamos más ganas descubrir quién mató a… Se ha escrito un crimen y la señora Fletcher somos nosotrxs.

RÁPIDO ANTES QUE ALGUIEN MUERA de Fernando Delgado. Aurea Ediciones. Año: 2024. 240 páginas. ISBN: 9789566386537

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