«Incensurable» de Luna Miguel

El ojo es el órgano sexual más potente. No requiere de la estimulación física para enardecer, le basta con una insinuación. Bajo esa sentencia, escapa uno de los dogmas del erotismo en la literatura: “lo erótico está en los ojos de quienes leen, no en las palabras de quien escribe”. Letrice Santos, la académica lesbiana que dicta conferencia en 2029, analiza este axioma a través del borrado de Lolita.

La novela-ensayo de Luna Miguel, Incensurable (2024), suprime las nociones de cultura de la cancelación y corrección política para hablar de una cuestión mucho más concreta: el peligro de la apropiación lectora. En una distopía pacífica, el problema del borrado de Lolita de la consciencia colectiva ha consistido en su mala lectura; mejor dicho, en su única lectura, reduccionista, de tintes moralizantes. La “colonización” del yo al momento de leer: los libros ofenden cuando los leemos desde nosotros y no desde lo que nos están dando. Los lectores bloquean cuerpo y cabeza ante el voyerismo de continuar la historia de una cosa inapropiada.

Letrice, con el pretexto de hablar sobre el placer y la censura, agita las aguas del dilema en calidad de abogada del diablo. Reflexiona el erotismo escrito por mujeres durante el mismo siglo en que publicó Nabokov; muestra la trayectoria mitológica de las púberes, la historia de su fonética hecha agua dulce en los paladares masculinos; el problema de la edad; la composición del deseo en los libros; la polémica eterna de la pornografía; las relaciones entre mujeres; y el miedo a opinar.

Lolita, aquella nínfula arquetípica del controversial clásico ruso, ha sido despojada de su ficcional autonomía. Su historia con Humbert Humbert se convierte en una cacería biempensante contra Vladimir Nabokov. Abuso, pedofilia, sexualización, romantización de la violencia, machismo, todos esos conceptos acuñados en una sola lectura demasiado “delicada”. Letrice asegura ante su auditorio de chicas universitarias que la novela fue leída desde el escándalo de quien encuentra en lo incorrecto de una trama, un delito, y en una provocación temática, una declaración de ideologías.

Pero Luna Miguel no desafía meramente con una defensa al escritor ruso, sino que argumenta a favor de la discusión dentro de la academia, el medio editorial, el discurso popular y la cultura. Y lo hace con un cinismo intelectual lleno de teatralidad y desparpajo, la exposición de ideas de una obsesiva no academicista.

La cancelación de los libros en el universo del personaje de Luna Miguel repercute no solo en un autor, sino en el acto de leer. Porque Lolita, esa joven de la ficción a la que nunca se le ha preguntado qué piensa de su controversia, representa tanto el fetiche de un hombre como su trauma; una confesión de cobardía machista. Es decir, la posibilidad de lecturas es, tal vez no vasta, pero sí, confrontativa.

Incensurable es un ensayo-novela-conferencia, ante esa insoportable tentación de posicionarnos siempre por encima de la lectura, incluso antes de empezarla. Luna Miguel consigue una defensa honesta a favor de la disertación: “Si ya saben cómo educo, ¿para que me invitan?”.




INCENSURABLE de Luna Miguel. Almadía Ediciones. Año: 2024. 204 páginas. ISBN: 978-607-8851-89-8

 

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