7 razones

«Amor de papel»: una serie web para reinventar lo LGBTIQ

Ya hacía falta una serie mexicana netamente LGBTIQ. En esta nueva ola de contenidos mainstream salpicado de narrativas modernas o reivindicativas, todavía permea el principio de “lucha por la aceptación”. Verdad es que existen una variedad de series con temática LGBTIQ que presentan historias en mundos más tolerantes, con giros empáticos, pero sus tramas siguen igual de anticuadas, o en otros casos, exageradas.

Amor de papel, escrita y dirigida por Edu Cortés, lo hace a la inversa de todo lo anterior. No inventa la realidad de un mundo sino un entramado más sencillo y clásico: una serie de encuentros amorosos ocurridos en una librería. ¿La novedad? No hay clóset.

En Amor de papel no hay un prejuicio contra el cual luchar, no hay apariencias que mantener ni el odio de una sociedad retrógrada. Lo natural son las miradas, los crush instantáneos, el siempre anhelado sueño de enamorarse de la pareja de tus sueños. En ese sentido, estamos ante una historia sobre la experiencia de ligar abiertamente.

Concebida como una serie para Internet, con el tempo y el ritmo de las redes sociales y un acabado casi cinematográfico, Amor de papel se vuelve entrañable por su simpleza, su humor blanco, su elenco variopinto fuera del canon. Los personajes son gente común. Además, ofrece un recorrido literario, desde los clásicos en español hasta los chistes de la cultura pop más millennial.

Estas son las 7 razones de porqué Amor de papel reinventa la temática LGBTIQ; no al proponer nada nuevo, sino al mostrar las cosas tal y como son:

1. La serie fue creada por Edu Cortés y José Salof (quien también es protagonista) con la idea de que los libros son parte de la historia. No sólo están ahí como decorado, sino que contribuyen al desarrollo emocional de la trama. Cada episodio, un libro. Desde Don Quijote de La Mancha hasta Rayuela de Julio Cortázar, pasando por El Principito de Antoine de Saint-Exupéry.

2. Todo sucede adentro de una librería. Aunque el espacio intelectual es ya un recurso usual de la comedia rosa, Amor de papel se sitúa en el tiempo libre laboral, entre la conversación y el trabajo de un par de amigos, Cristian (José Salof) y Dania (Mel Fuentes). No hay adolescentes en bachillerato, sino jóvenes empleados; no es un primer romance, sino la búsqueda frustrada de enamorarse en serio, como en los libros.

3. La historia no está en las relaciones, sino en el coqueteo. Lo verdaderamente emocionante es el proceso de ligar con alguien; el anhelo de ser correspondido por la pareja perfecta. Pero los gays también tienen sus fallas, y soñar demasiado te aleja los pies de la realidad para no ver lo obvio. Como dice Dania, seguramente, el hombre de tus sueños está en una discoteca inhalando poppers, no en una librería.

4. El humor está tan bien dosificado entre el ingenio de la broma conocida por todos y los chistes locales para la comunidad LGBTIQ. Es una comedia romántica, pero no ñoña; logra colarse entre las restricciones de un algoritmo, pero tampoco es artificial.

5. No solamente todo el elenco es LGBTIQ, parte importante de la producción y el trabajo fuera de cámaras también lo es, así como la música original que acompaña cada episodio.

6. Son mini capítulos. 5 minutos de historia. Perfectos para ver más de una vez a través de Youtube, Instagram, Tiktok, el formato irrumpe con nuestra forma actual de consumir series.

7. Sí, el tema principal, y desde el título anunciado, parece girar en torno a los asuntos del amor, pero la relación más significativa en Amor de papel es la amistad entre Cristian (un chico gay) y Dania (una chica trans), un vínculo simpático e irreverente que juega en escena.

PLUS: Nunca juzgues a un libro por su portada, ni a un gay por su manera de ligar. No todo es lo que parece.∎

Imagen destacada: Fotograma de «Amor de papel».

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